La Junta de Extremadura se marca como objetivo para 2030 reducir un 32% el consumo de energía final y un 57% las emisiones de dióxido de carbono, además de satisfacer con energías renovables el 29% del consumo de energía en sus edificios administrativos.
El ahorro energético se generará debido a la mejora de las envolventes, climatización, instalación de iluminación led, y optimización de instalaciones, así como por la monitorización y gestión de los consumos.
