A la hora de planificar un espacio público se han de tener en cuenta múltiples factores: la funcionalidad, la racionalidad y la satisfacción de los ciudadanos, facilitar la relación de las personas y el equilibrio entre los distintos grupos de personas: ancianos, niños, gente joven, etc. Si solo es utilizado por un colectivo homogéneo, o si ni siquiera se utiliza, habremos fracasado.
