“Los problemas de salud pública fueron los que hicieron repensar la ciudad, porque las enfermedades afligían tanto a los ricos como a los pobres” .
Richard Sennet, en Construir y habitar .
Esta fue la principal razón del nacimiento del urbanismo moderno en Barcelona. De la mano de Ildefons Cerdà se planificó un nuevo barrio más allá de las murallas que fueron derribadas en 1854 para luchar contra las epidemias que azotaban en el siglo XIX las grandes urbes, cada vez más pobladas y con un grave problema de hacinamiento. Las cuarentenas impuestas en Barcelona para afrontar las enfermedades no habían funcionado, y el desarrollo de la ciencia y la estadística impuso la idea de “una ciudad higiénica y funcional que debía permitir una condición de igualdad entre todos los residentes que la utilizaban”, en palabras del urbanista Joan Busquets.
