Arquitecto e historiador, su proyecto de guardería acaba de ser distinguido por la fundación Juana de Vega. El último fruto de su trabajo a cuatro manos acaba de ser distinguido por la fundación Juana de Vega. Se trata de la escuela infantil de Vilaxoán, un edificio absolutamente fascinante, capaz de aunar luz de vida y oscuridad para el descanso, completando, de alguna forma, la trama del antiguo casco urbano, a orillas del mar de Arousa.
Iago y Javi pudieron poner sus ideas en práctica allá por el 2008, cuando se hicieron cargo de la oficina de rehabilitación de Vilagarcía. Además de gestionar los proyectos particulares de las tres áreas de rehabilitación integral que funcionan en la capital arousana -la propia Vilaxoán, Carril y lo que queda del arrinconado casco histórico de la ciudad-, los dos especialistas en regeneración urbana firmaron intervenciones como la humanización de la plaza de España, la peatonalización de la calle Alcalde Rey Daviña, convertida desde entonces en la arteria comercial de Vilagarcía, o la adecuación del entorno del castro Alobre, junto a Castrelos, en Vigo, uno de los pocos yacimientos castrexos enclavados en el centro de una ciudad que con el tiempo los fue rodeando en su crecimiento.
